Meditación
sencilla que nos ayude a rezar y a estar junto al Corazón del Señor. En este
mes dedicado a María, Madre de la Iglesia pero sobre todo Madre de Cristo.
Cristo
aparece en tu vida cuando le ofreces el corazón a Dios, como hizo María. María es llena de Gracia, Hágase tu voluntad.
Gracias a
María ha aparecido Jesucristo, Dios encarnado,
En la
Encarnación María pudo decir Éste si que es carne de mi carne.
En toda la
historia de la salvación, es María la que hace posible que ocurra, dándose a
Dios sin condiciones.
Darnos como
María, entregando nuestro corazón, dejando libertad a Dios para que haga en
nosotros según su Palabra.
No se puede
poner límites a Dios.
El pequeño
corazón del hombre... tiene la responsabilidad, puede servir de tránsito para el omnipotente Dios o puede bloquearlo.
Señor, desearía cumplir
tu voluntad, no deseo ponerte condiciones.

